Félix Romeo que es un chico multimedia, me acaba de pedir mi voto para una particular guía de besos que le han encargado.
Este domingo en el Heraldo pondrá un comentario sobre este libro. Pero el caso es que la idea le ha gustado mucho y está preparando un artículo sobre el tema.
Y esta es mi pequeña participación a la encuesta. ¿Os animáis? Besos para todos.
Hace tiempo que decidí que no iba a decir que no a nada porque luego siempre me arrepiento. ¿No os pasa a vosotros que siempre os arrepentís de lo que habéis dejado de hacer y no de algo que hayáis hecho? A mi me pasa siempre. Desde entonces, nunca digo no.
Y una de aquellas veces fue un beso denegado en el lugar más maravilloso de esta ciudad para besarse: en lo alto de la torre del Pilar a la que te sube ese ascensor "vintage" que parece imposible que pueda funcionar todavía.
Marco incomparable, turista accidental, tarde tormentosa de bochorno eléctrico y excitante. Y de repente, un ataque de vergüenza o de pudor y voy yo y digo no, mientras los rayos comenzaban a caer en el horizonte.
Probadlo y me contáis. Estoy seguro de que será un gran beso. Ahí, como delante de todo el mundo y sin embargo tan escondidos. Con la ciudad a vuestros pies y el cielo como único testigo.
Mmmmm... la próxima vez comenzaré en el ascensor.